El piercing. Sus pros y contras

El piercing. Sus pros y contras

El piercing. Sus pros y contras

 

La moda de las perforaciones ya tiene varios años pero sigue estando al día. Era algo impensable ver a hombres con orejas agujereadas, pero ahora es raro el que no lleva algún pendiente o piercing en el cuerpo. Y es que, guste más o guste menos, el piercing es un complemento permanente que podemos llevar sea cual sea nuestro estilo. Aunque muchos son los motivos que pueden hacer o intervenir en que nos atrevamos a perforar alguna zona de nuestro cuerpo, lo que debe predominar es nuestro deseo de hacerlo o no.

El trabajo es uno de los argumentos más utilizados y es que, aunque no lo entendamos, en muchos puestos de trabajo no se permite llevar piercings. Pero bueno, para todo hay solución. Si nuestro piercing no se puede ocultar como el de la ceja o la reja, una tirita hará las veces durante unos días, para que no tengamos que quitarlo, con el consiguiente cierre del agujero, y será como si tuviésemos una herida. La mayoría de piercings, exceptuando lso dos anteriores, pueden ocultarse y otros muchos ni se ven.

El dolor es algo subjetivo. No depende de la zona del cuerpo en la que vayamos a hacerlo, aunque unas zonas son más sensibles que otras, sino de la percepción que cada persona tiene al dolor. De todos modos, según dicen, el más doloroso es el piercing que va en el pezón.

Debemos informarnos de los riesgos que puede conllevar el piercing que queramos hacernos. Por ejemplo, el piercing de la lengua puede ser dañino para los dientes y curarlos debidamente para evitar infecciones y que todo salga bien.

Por último, debemos asegurarnos de que el establecimiento que escojamos para realizarnos la perforación sea legal, cumpla las condiciones higiénicas necesarias y que la persona tenga el título de perforador.

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