Desventajas de utilizar las chanclas de playa

Desventajas de utilizar las chanclas de playa

Desventajas de utilizar las chanclas de playa

Uno de los calzados estrella de esta temporada son las chanclas de playa. Lo cómodas que son, la sensación de libertad que otorgan y la cantidad de modelos que podemos encontrar son ventajas a tener en cuenta, sí, pero pocos conocen las desventajas de utilizar las chanclas de playa más de la cuenta.

Lo primero y más a tener en cuenta es que las chanclas de playa no amortiguan de manera correcta el impacto contra el suelo. Al caminar, nuestro cuerpo sufre constantes impactos que deben ser amortiguados, si no, nuestras rodillas y cadera pueden verse seriamente afectadas.

Si utilizamos las chancla a diario durante un tiempo, sin darnos cuenta habremos adquirido un mal hábito al caminar. Arrugar los dedos para evitar que se salga el calzado es algo que haremos sin pensar y nuestros pasos pasan a ser más cortos, lo que hace que nuestros talones choquen de forma irregular contra el suelo.

Las personas con sobrepeso son las más predispuestas a desarrollar fascitis plantar aguda, una inflamación del tejido conectivo del pie que causa dolor y rigidez en la planta y parte interior de nuestros pies.

Además de todo esto, nuestros pies también se sobreexponen a la luz solar, y no solemos aplicar ningún protector para ello. Debemos tener en cuenta que el resto del año nuestros pies no ven prácticamente la luz del Sol. Nuestros dedos y uñas están expuestos a todo lo que hay por el suelo y pueden producirse cortes o golpes serios, además del contacto con gérmenes y hongos. Lo recomendable es utilizar las chanclas de playa sólo para ir a la playa, si tenemos pensado pasear o irnos de ruta después, mejor tener unas zapatillas en el maletero del coche o en el bolso. Una alternativa a las chanclas son las alpargatas.

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